
Mediterránea Fashion Week Valencia 2025
El poder del estilo y la estética hispana conquista Nueva York: la moda de la región brilla en Fashion Week de la mano de FDLA


REPORTERO GRÁFICO
STANISLAV HUSKOV Y CARLOS CORRECHER GARAY
La apertura estuvo marcada por la delicadeza poética de la diseñadora tunecina Souraya Sahraoui, quien rindió tributo a la feminidad contemporánea a través de siluetas fluidas y tonos empolvados que evocaron la belleza de las flores y la fuerza interior. Le siguió la precisión arquitectónica de Devota&Lomba, con una colección inspirada en los veranos de Sorolla —una fusión de minimalismo y luz mediterránea, donde los azules y los tejidos naturales recuperaron la esencia artesanal del lujo español.
El diseñador colombiano Marco M. Emiliani, con su firma Anthias, construyó un puente creativo entre el Caribe y el Mediterráneo en una colección que exhaló sostenibilidad, artesanía y color. Su Tròpic Mediterrani conectó mares y culturas a través de tejidos orgánicos y bordados simbólicos. La jornada culminó con la exquisita narrativa textil de Madame Sibarita, que llevó al público a un viaje espiritual entre Oriente y Occidente. Su colección Whispers of Orient—un homenaje a la Ruta de la Seda— transformó organzas, terciopelos y brocados en piezas que evocaron rituales de elegancia atemporal.
La segunda jornada reafirmó la diversidad estética del encuentro. La firma rumana Ramelle abrió con una colección de depurada estructura y sensualidad contenida, seguida por la energía creativa de Maison Mesa, que fusionó referencias musicales, colaboraciones artesanales y una celebración de la identidad y la libertad. La diseñadora valenciana Leticia Valera emocionó con una propuesta comprometida con la transformación social: piezas confeccionadas por mujeres en situación de vulnerabilidad que transforman la moda en herramienta de empoderamiento y reinserción.
Devota y Lomba
La hondureña Duly Romero presentó Pinceladas del Alma, un relato textil en el que la moda se convierte en pintura en movimiento: tafetanes, organzas y brocados metálicos que evocan trazos, texturas y transparencias, como si cada vestido fuera un lienzo vibrante. El cierre llegó con la maestría de Miguel Llopis, cuya colección Raíces rindió homenaje a las civilizaciones mediterráneas con un lenguaje de alta costura, técnica de moulage y una reinterpretación contemporánea de la elegancia clásica. Más allá de la pasarela, el certamen amplió su universo creativo con la Exposición de Alta Costura del diseñador Carlos Haro, un tributo a la artesanía y a la mujer luminosa, y la instalación sensorial de la artista Yica Djuric, que transformó el kissing room en un espacio donde pintura y moda dialogaron en armonía cromática.
Las noches también fueron parte del relato: la fiesta inaugural en Atenea Sky reunió a diseñadores y estilistas entre luces urbanas y cócteles mediterráneos, mientras que Alegal, el nuevo espacio cultural y gastronómico de València, acogió la celebración de clausura, consolidando el espíritu de comunidad creativa que distingue al evento. Con el respaldo de la Generalitat Valenciana, Turisme Comunitat Valenciana, Ajuntament de València, Invest in València, Fundació Visit València y Feria València, junto a firmas colaboradoras como Hyundai Autiber Motor y Mas Events, la Mediterránea Fashion Week reafirma su identidad como una plataforma de moda de autor, arte y proyección internacional.
Más que una pasarela, la Mediterránea es una declaración de intenciones: una celebración del lujo como autenticidad, de la diversidad como belleza y del arte como puente entre culturas. En su cuarta edición, Valencia brilló con la elegancia del diálogo y la fuerza de una nueva generación creativa que entiende que la verdadera moda no solo se viste… se vive.
Duly Romero



