
Sergio Puig, el valenciano que une lujo, cultura y resiliencia
Como fundador de Mediterránea Fashion Week y presidente de ACUMOVA, Sergio Puig ha elevado una iniciativa regional a la categoría de fenómeno cultural de lujo, dotándola de alma, estilo y propósito.

Cuando se apagan las luces y la primera modelo atraviesa la pasarela del Palacio de la Exposición en Valencia, se percibe algo más que expectación: se siente una transformación. En el centro de esa metamorfosis está Sergio Puig, fundador y director de Mediterránea Fashion Week y presidente de ACUMOVA (Asociación para la Cultura y la Moda Valenciana). Su ambición ha convertido lo que comenzó como una pasarela regional en un fenómeno cultural de lujo con alma, estilo y propósito.
Sergio Puig no llegó al mundo de la moda por caminos convencionales. Su trayectoria se fue tejiendo entre los círculos culturales valencianos, atraído por el arte, la arquitectura y las historias que la ropa puede contar. Muy pronto comprendió que la creatividad valenciana —su artesanía, su herencia textil y su talento— merecía una plataforma propia. Así nació ACUMOVA, una asociación dedicada a apoyar tanto a diseñadores emergentes como consolidados, y a tender puentes entre arte, moda y cultura.
Con el estreno de Mediterránea Fashion Week en 2022, Puig proclamó que Valencia estaba lista para su momento. El evento adoptó un espíritu premium: diseñadores exclusivos, modelos internacionales, producciones de alto nivel y una atmósfera que respiraba sofisticación. Lo que distingue su labor no son solo las colecciones o el espectáculo, sino la poética del lugar; las pasarelas en palacios, plazas y enclaves históricos confieren a cada desfile una dimensión emocional donde la luz, la textura y el color mediterráneo se entrelazan con la artesanía local.
Puig ha logrado internacionalizar su festival sin perder su acento mediterráneo, construyendo vínculos con diseñadores y compradores de todo el mundo. Sin embargo, su mirada va más allá del glamour: promueve sostenibilidad, responsabilidad social y oportunidades reales para los creadores locales. Ha dado espacio a marcas ecológicas y a diseñadores afectados por crisis económicas o naturales, demostrando que la moda puede ser bella y consciente a la vez.
Quizá el mayor testimonio de su liderazgo llegó con la catástrofe: en octubre de 2024, las inundaciones de la DANA ((Depresión Aislada en Niveles Altos) devastaron talleres y negocios locales, obligando a cancelar la edición prevista para noviembre. Lejos de rendirse, Puig transformó la pausa en un renacimiento; la siguiente edición rindió homenaje a la resiliencia colectiva, combinando alta moda y solidaridad, con pop-up stores para los diseñadores afectados y un tema central: “Renacer”, un acto de comunidad, memoria y reconstrucción.
Sergio Puig combina la visión del soñador con la precisión del gestor. Rechaza la moda efímera y abraza su poder transformador: una moda ética, bella y comprometida, equilibrando artesanía local y alcance global, sostenibilidad y elegancia, adversidad y renovación. Su participación en foros internacionales como el BRICS+ Fashion Summit ha proyectado Mediterránea Fashion Week al mundo, fortaleciendo la diplomacia cultural y el intercambio creativo.
Para el lector de lujo contemporáneo, Puig redefine la sofisticación: el verdadero lujo no se mide en etiquetas, sino en valores. Su proyecto demuestra que la moda puede ser inteligente, inclusiva y profundamente humana. Desde Valencia, traza una narrativa donde la belleza convive con la responsabilidad, y cada pasarela se convierte en un acto de visión, memoria y cultura.
Las noches valencianas brillan entre luces, tejidos y arquitectura. Bajo ese resplandor, Sergio Puig se asegura de que la luz ilumine no solo las prendas, sino las historias que las sostienen: la artesanía, la resiliencia y el espíritu mediterráneo que nunca deja de reinventarse.




